Responsable: Mónica Marchesky

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jueves, 31 de marzo de 2016

MINI CUENTO DE 90 PALABRAS

Susana Maly
LIBRE (77)


Sintió en su cuerpo la tibieza del sol al amanecer, extendió sus alas y se elevó tomando una corriente de aire. Planeaba siguiendo la costa, abajo las olas golpeaban furiosas contra las rocas, la espuma tomaba el dorado del sol. Su aguda mirada divisó un pez muy cerca de la superficie del agua, hasta allí bajó en picada cerrando su pico alrededor del cuerpo que subió debatiéndose. Se posó en una roca elevando su grito desafiante.





Marisa Santos
PASIONES SILENCIADAS (90)
Ahí estaba, temblando por una decisión que no tomaba. Nunca antes nada le había erizado el alma, le hacía sentir ese fuego interior, despertando sus emociones. Era prohibido ¡SI! Pero estaba ahí esperando que ella cediera al instinto y a la pasión. Desarmaba todas las normas, lo aprendido bloqueaba la salida a los sueños. Los dogmas familiares, la ancestralidad la marcaba.
De pronto, se miró en el espejo de todas esas mujeres, y derramó una lágrima. En ese instante armó las valijas y salió a desafiar al mundo.


Marisa Santos

VACÍOS (87)
Diametralmente opuestos, se veían las fisuras que el tiempo había causado entre ellos. Como una casa donde la hiedra y las raíces se apropian de las hendiduras, profundizaron sus heridas. Se ignoraban en el silencio, de una soledad compartida. Una letanía absurda socavaba la individualidad y creaba vacíos de sentires. Allí estaban, acostumbrados, presenciando su propio dolor, le daban una tregua al corazón. Como un mar que con su oleaje va llevándose la arena, se fue el amor de sus vidas, sin que se dieran cuenta.



V Santurión Diego
QUERENCIA (89)

Nació en un caserío cercano a la frontera. Se crió casi guacho entre la pulpería y los bajos del abasto. Antes de cumplir once, alguien le dio unos cueros curtidos y le encargó su venta. A partir de allí, trilló el país entero.

Años después, hábil para el comercio y con algunos pesos, salió de buhonero a recorrer el mundo. Envejeció entre puertos, cantinas y burdeles. Cuando se retiró volvió a su pueblo. Entonces la vio a ella, cual niña nuevamente, y su corazón lánguido recobró la memoria.



Mabel Estevez Passalacqua
MARÍA (77)
La conocí vieja, malhumorada, vencida por la realidad. Ella vivía en la esquina de casa. Era el personaje del barrio, para algunos el bufón del momento, para reírse en las comidas de los domingos. María despreciaba a sus iguales, hombre, mujer o niño.
Ella escondía la soledad, en las palomas; las alimentaba y siempre había un recipiente con agua para las visitas de último momento. Un día la muerte la alcanzó, sola y liviana de equipaje.


Walter Ferrarese

EL BEBE (72)

En el barrio lo llamaban Bebe el loco. Yo era muy chico y lo observaba con ojos curiosos y temerosos. No era malo. Ahora con el paso de tantos años recuerdo con ternura su mirada luminosa y extraviada junto a su eterna sonrisa. Y su inocencia el día que se incendió un depósito de pinturas del barrio y él llegó a ayudar a apagarlo con una jeringa de goma !







Nahomi Soldevila
BELLEZA (69)
Nunca pude contemplar su belleza, simplemente la vi, aquella tarde de verano en aquel bosque, sin decir nada me escapé de mi cabaña para contemplarla desde lejos y allí estaba ella, bañándose en el lago completamente desnuda, las gacelas lamían su mano y ella, sin dudar la acariciaba y yo helado mirándola, era aún una doncella pero bella como ninguna . Una belleza que sin duda es incomparable.





Gondolveu Agueda Minerva
MI IMAGINACION CONTEMPLANDO UN CUADRO (88)


Cinco hombres recorren un trozo de la cordillera a caballo. Confundidos con la naturaleza, cruzan verdes valles, atraviesan pequeños lagos, cuyo azul profundo contrasta con los nevados picos de las cumbres. Contemplan la magnificencia del paisaje, solo montañas hasta donde alcanza la vista. Es como hallarse en un laberinto sin salida, más cerca del cielo que de la tierra. En la cordillera, el tiempo lo marcan el sol y las estrellas y el hombre es solo un pequeño punto en la soledad infinita



Karin Frank
MISERIA (82)


Nunca envejeció: no recuerdo haberlo conocido joven. Su rostro cansado de tanto sol y frío, está marcado por los años, el trabajo y el dolor. Solitario, arrastrando de su carro busca en cada rincón y en cada recipiente, sin saber en realidad qué es lo que espera encontrar. No sabe de días, ni de horarios. No sabe de almuerzos ni de cenas. Vive esperando una señal, algo que le indique cuál es su misión. Espera paciente, Dios le va a recompensar




Maria Bosio
UNA ELECCIÓN DIFÍCIL (81)

Erase una anciana que vivía en un bosque. Llevaba siempre con ella una enorme bolsa, Un día se le acercó un niño y decidió dar lo que no era de utilidad para ella en ese momento.
“Qué tienes ahí?, le preguntó" "Ven y mira con tus propios ojos" le dijo la anciana. Allí había fantásticas burbujas, pájaros alados, mariposas amarillas...y cuentos para ser contados."Qué elegirías?"le preguntó la anciana. ESTO, y se llevó una brillante esfera entre sus manos.



Maria Bosio
INVITACIÓN A LEER (40)
En una plaza había una caja blanca en desuso. Su interior estaba lleno de libros cercanos. Tomé uno y me senté bajo un frondoso árbol. Supiste ser cuidadora de salud, querida heladera, ahora de mentes y almas.

lunes, 21 de marzo de 2016

GANADORES DEL CONCURSO IMAGENES POÉTICAS

INTEGRANTES DE ESCRITORES CREATIVOS DE TODOS LOS TIEMPOS ACEPTARON EL DESAFÍO Y ESTE FUE EL RESULTADO DE LA VOTACIÓN:

PRIMER LUGAR
Águeda Gondolveu
LA MAGIA DEL ATARDECER
Atardecer frente al mar
el sol incendiando el horizonte
las nubes en danza de espuma
dejándole lugar
magia en nuestras retinas
y en nuestro corazón



SEGUNDO LUGAR COMPARTIDO 


Susana Maly

MAGIA EN LA OSCURIDAD
Abrió la ventana y se asomó a la noche
el canto de los grillos atronaba 
el aire húmedo y oloroso a verdes
Alzó la mirada y en el profundo azul del cielo
cual miles de luciérnagas inmóviles
brillaban las estrellas.


Marisa Santos


 LUCIÉRNAGAS

Senderos de luces 
titilantes en los pastizales
como cielo de verano







Walter Ferrarese

LA NOCHE

La noche azul y plateada
se transformó en un rojo furioso
y un amarillo centellante...
cuando cayó la primera bomba







jueves, 4 de febrero de 2016

Integrante de Escritores Creativos Biblioteca Ernesto Herrera - Premios Manini Ríos

Hola a todos los integrantes de Escritores Creativos Biblioteca Ernesto Herrera 2015.

Es un agrado comunicarles que nuestra compañera de taller: Sonia Martínez, ha recibido el premio: MENCIÓN DE HONOR, por el cuento “EL SOSÍAS” en el concurso DR: ALBERTO MANINI RÍOS, que desde hace muchos años, lleva a cabo la Asociación de Escritores del Interior A.E.D.I. 

En breve se anunciará el día de la premiación para que podamos acompañar a Sonia.

PD: yo estaré de licencia en esos días, en la playa, organizando el taller de este año. Apretado abrazo a todos.
Mónica Marchesky


viernes, 27 de noviembre de 2015

CIERRE DE ESCRITORES CREATIVOS 2015 BIBLIOTECA ERNESTO HERRERA


TAREA CUMPLIDA

Entre los tres Talleres de Escritores Creativos 2015, se han presentado
en 7 meses:

145 textos de cuentos

3 juegos colectivos

5 juegos electrónicos

2 guiones de cortometraje

1 artículo.

Todos corregidos y publicados en el blog:

Ha sido un buen año productivo y creativo. Agradezco a todos los integrantes de los tres talleres por la buena onda y la participación.

Hasta la próxima:
Monica Marchesky.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LA NIEBLA: CUENTO Y GUIÓN

Escritores Creativos Biblioteca Ernesto Herrera. 

Águeda Gondolveu
¡Tengo que volver! No puede haberse disipado en la niebla. 
Esta misma niebla que hoy nos atrapa, dibujando apenas la silueta de los viejos edificios de la calle Ituzaingó. Estaba en aquel zaguán. Llevaba un fino abrigo y parecía la imagen de la desolación. Me acerqué. Le pregunté si podía ayudarle. -Si, dijo, necesito tomar algo caliente. Tengo mucho frío.
-Vení, le dije, vamos hasta el bar de la esquina y tomás lo que quieras, yo te invito.
Sus pasos menudos se adaptaron a los míos. Llegamos al bar. Le pregunté su nombre. No quiso decírmelo.
-Pensé que mi nombre es niebla, como ésta que nos envuelve.  Todo pasó en forma vertiginosa.
-Le pregunté, ¿Tenés adónde ir?
-Si, me respondió, vivo en la otra esquina.
-¿Cuál?, quise saber. No importa, me encontrarás alguna vez en el zaguán.
-Te acompaño, le dije.
-No, me respondió. Gracias. Hasta cualquier momento.

A la tarde siguiente, al salir del trabajo la busqué. No había niebla. Tampoco estaba ella en aquél zaguán. Pensé que el nombre que me dijo se adaptaba perfectamente a ella. La niebla estaba en sus ojos. No podía apartar  de mi mente esa mirada. No la encontré. Me quedé largo rato en ese lugar. Por fin, decidí irme a casa. Durante varias semanas fue mi obsesión volver a verla. Por fin me decidí. Golpeé la puerta de aquella casa y espere. Salió una desgreñada mujer con una bata agujereada, que dejaba ver retazos de esa vida miserable que le tocó vivir.
-¿Qué buscás?, me dijo.
-A ella.
-¿A quién?
-A niebla.
-¿Qué decís, estás loco? ¿Qué querés?
-Verla.
-No sé de quién estás hablando.
Le expliqué como pude que una tarde de niebla,  un mes atrás, estaba en ese zaguán una muchacha con frío.
-Acá no vive nadie más que yo, el desgraciado de mi marido se mandó mudar.
-No, le dije, me contó que vivía a una cuadra de acá.
Pensé que la conocería ya que aquí la encontré.
-Preguntá en la farmacia. Ahí trabaja una mujer que puede ser la que buscás. Te digo porque ésta suele venir a molestar y cada vez que la veo la tengo que echar.
-¿Sabés porqué se queda acá? Porque cada tipo que para la lleva a tomar algo y de esta manera, aprovechando el atractivo de la juventud se va con la barriga caliente.
Perplejo  fui adonde me indicó la irascible mujer.
-Buenas tardes, dije, busco  a una muchacha que trabaja aquí.
Tiene ojos claros, es menuda y triste.
-¿Cómo se llama?
-No lo sé. Niebla me dijo
-Ah, muchacho, con esos datos no sé de quién hablas.
-Esperá que te presento a una de mis empleadas, Recién empieza el turno, la otra se retiró hace unos instantes. La chica se acercó y no era ella. Como pude, di las gracias y mis pasos volvieron a dirigirse a aquél zaguán.
En ese momento la vi, me fui acercando pues estaba a cierta distancia. Un hombre se detuvo. Hablaron y salieron rumbo al bar de la esquina. Sentí que me envolvía en ella. Derrotado, regresé a mi refugio. Otra ilusión que se esfumó.
Quizás había sido sólo un sueño, quizás esa muchacha nunca existió y le dieron vida mis ansias, mi soledad.
Mañana, tomando otros rumbos, quién sabe en qué me encontraré.





LA NIEBLA.
Guión literario para cortometraje de 10 minutos.
Autor: Águeda Gondolveu

SECUENCIA 1 EXTERIOR. TARDE.
Hay una niebla espesa. Cubre los edificios de la calle Ituzaingó. Vemos a una mujer en un zaguán (Mujer 1). Es menuda, de aspecto frágil, tiene frío. Vemos acercarse un hombre (Hombre 1) caminando con paso rápido. Se detiene, se acerca a ella.
Hombre 1
-¿Te puedo ayudar en algo?
Mujer 1
-Invitame con un café


SECUENCIA 2 INTERIOR BAR, TARDE:
Se ve al hombre y la mujer sentados a una mesa. El hombre se dirige al mozo

Hombre 1
-Traeme dos cafés

OFF.  Ella se calienta las manos en la taza, bebe con avidez. Sus ojos miran al vacío.


Hombre 1
-¿Tienes adónde ir?
Mujer 1
-Sí, vivo en la otra esquina.
Hombre 1
-Te acompaño
Mujer 1
-No es necesario, gracias…adiós


SECUENCIA 3 MAÑANA EXTERIOR.
OFF: Un mes después.
Vemos al hombre 1 que vuelve todos los días al zaguán. Se ve al mismo hombre golpeando en la casa. Al rato sale una mujer desgreñada (Mujer 2), la cual viste una bata agujereada y desprolija. La mujer 2 tiene en su rostro muestras de desconfianza, no conoce al hombre 1. La mujer cierra la puerta con violencia. Vemos que el hombre 1 se aleja.

SECUENCIA 3 EXTERIOR ATARDECER  DIA SIGUIENTE.

Se ve al hombre 1 volviendo al mismo zaguán. Se lo ve golpear la puerta de la misma casa de la secuencia anterior. Se ve a la mujer 2 abrir la perta sin soltar el seguro. El hombre 1 pone un pie para impedir que la mujer cierre la puerta como la secuencia anterior.

Mujer 2
-¿Qué quieres?
Hombre 1
-No tema, solo busco a una muchacha que estaba aquí un día de niebla.
La mujer 2 vuelve a cerrar la puerta. Vemos a hombre 1 que golpea nuevamente de forma insistente.
Mujer 2
-Otra vez, ya te dije que no molestes más (se oye su voz a través de la puerta)…voy a llamar a la Policía.
Hombre 1
-Dígame quién es la chica que vi aquí un día de niebla.
Mujer 2
-Será la loca que trabaja en la Farmacia. Pregunta allí, no vuelvas, no te voy a abrir.

SECUENCIA 4 INTERIOR DE FARMACIA, DÍA
Se ve al hombre 1 que entra en la Farmacia. Se acerca el dueño. Es un hombre rechoncho, bajo, de gruesos lentes.

Hombre 1
-Buenas tardes, no vengo a comprar nada.

Farmacéutico
-¿En qué puedo servirlo entonces?
Hombre 1
-Busco a una empleada suya.
Farmacéutico
¿Para qué? Está en horas de trabajo.
Hombre 1
-Será solo un momento.
Farmacéutico
-¡Nina!, ven un momento.
Se ve aparecer a una joven morena, de ojos inexpresivos. No es ella.
Hombre 1
-Le pido disculpas. Se ve al hombre 1 retirándose de la farmacia.

SECUENCIA 5 EXTERIOR TARDE
Se ve el rostro del hombre 1 con una sonrisa, por fin ve a la muchacha (mujer 1 de la secuencia 1) que estaba buscando. Se acerca apresuradamente, teme que se desvanezca en la niebla. En la misma, se ve a otro hombre (hombre 2) que habla con la muchacha. Ambos se encaminan al Bar de la esquina, el hombre 1 los sigue.

SECUENCIA 6 INTERIOR, BAR, DÍA.
El hombre 1 contempla a la pareja. Recuerda que es el mismo recurso que utilizo con él. Las manos de ella buscando el calor de la taza. Tratando de no ser visto, sale del Bar.

SECUENCIA 7 INTERIOR NOCHE
Habitación del hombre. Se ve al hombre 1 entrando en la habitación. Ambiente de soledad, frío y oscuro, pocos muebles, no hay retratos. Se ve angustia en su rostro, mirando por la ventana hacia la calle.

SECUENCIA 8 EXTERIOR, TARDE
Vemos al hombre 1 caminando cabizbajo en otra calle, otro camino y la niebla como telón de fondo.
FIN
Autor: Águeda Gondolveu

Noviembre de 2015