Responsable: Mónica Marchesky

Seguidores

viernes, 26 de junio de 2015

UNA TARDE CALUROSA DE VERANO

Trabajamos con el destino
Escritores Creativos Ernesto Herrera
María Cristina Bossio

Una tarde calurosa de verano, en la hora tediosa de la siesta, me preguntó mi nieta:
-“¿Qué es el destino, abuela?”
-Un poco difícil tu pregunta, le dije, pero vamos a ver cómo puedo explicarte.” Para una niña pequeña como tú, de tan sólo seis años –le dije- tienes que imaginarte  que el destino, esa palabra tan fuerte es como una paloma posada en la rama de un árbol, que está pensando sobre la vida de los demás.

Ese Sr. Don destino, con ese nombre tan rimbombante es nada menos quién nos vigila constantemente, no dejándonos mucho margen para actuar. Bien sabes tú que la vida está llena de ilusiones y que para crecer necesitamos creer en ideales, son esas ideas que nos forjamos por ejemplo: cuando sea grande quiero ser... médica, o profesor de matemáticas como papá y seguimos estudiando para llegar algún día a ser lo que queremos ser.
Bien, hasta ahora, creo que vas entendiendo, ¿no?
Pon mucha atención porque ahora viene lo más difícil.

Ese Sr. Don Destino tiene dos caras. Una de ellas es complaciente, o a veces está durmiendo y por eso no actúa. Otras veces es intolerante, y más aún es implacable.
¿Qué no me entiendes? Bueno, piensa tan solo en que lo que él decide hacer es así y no de otra manera. Tú sabes eso porque eres una niña que sabe que tiene que respetar a sus padres y hacer lo que ellos dicen. Te pido que cuando pienses en Don Destino, lo respetes tanto o más que a ellos.

te preguntarás porque no lo ves. No se le ve. No tiene cara ni pies. Pero tiene poder de decisión. Puede decidir nada menos que sobre la vida de los demás. De todos nosotros.
Te voy a poner un ejemplo para que me puedas entender más fácilmente.

Cuando tu mama y tu papá se conocieron, no sabían que Don Destino estaba también presente aunque no se le veía. Ellos se gustaron, se empezaron a querer mucho, mucho y decidieron casarse para formar una familia. Este buen Señor que se mete en todo y con todos en ese momento estaba durmiendo y no pudo hacer nada. Cuando despertó tus padres habían decidido por ellos mismos hacer planes de casamiento y tener su hogar. Lo que es más, al tiempo viniste tú a llenarlos de alegría y este Sr. Invisible tampoco pudo decir nada.

¿Sabes por qué? Porque la voluntad y el cariño que se tenían tus padres  en ese momento, era más grande que la suya. En una palabra lo que él hubiera opinado, no les importaba para nada. Y así pasaron las cosas, para bien.

Escúchame bien, un consejo que te da tu abuela es que estés muy atenta, ojos abiertos y oídos atentos  porque es invisible. Quiero que pienses que a veces impide que las cosas sucedan como uno quiere, y las personas sufrimos por eso, pero ese sufrimiento es necesario para ser mejores personas aún. ¿Me entiendes un poquito ahora?
Bueno,  hasta aquí  llegamos nomas.

Ella me miró y dijo: Abuela, qué suerte que los abuelos existen para respondernos las preguntas. Además, son las únicas personas grandes que siempre están contentas con nosotros. Esta fue sólo una aproximación al tema filosófico de la muerte, quise con pequeñas palabras decir mucho.  

La reafirmación de la vida sobre la muerte y  la fe en nosotros mismos  más allá del determinismo. Para qué hablarle de la gran ausencia que significa perder a nuestros seres queridos y aún así seguir viviendo. Sólo iba a complicar las cosas. Hasta aquí fue suficiente. Lo demás  se lo contaré cuando sea mayor.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario